aquel viejo mayo
cuando cometer errores era vida
aquel cielo verde
donde la piedad resultaba en ira
volaban, se agitaban, se retorcían, los pastos azules
en una llanura se hundian
arido y melodioso el clima se sentia
y en el borde de las nubes
el sueño profundo delinea las cruces
tapando el sol
las palabras tienen otro orden en el sonido
y las margaritas amarillas trenzan un espiral de vacio
arrancandola de sus raices
despojandola de sus petalos
me quieres?
no me quieres?
solo quedara un hueco
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